Frankenstein según Guillermo del Toro: una sinfonía entre la belleza y lo monstruoso

Cuando Mary Shelley escribió Frankenstein, apenas había cruzado la frontera de la adolescencia. Lo hizo entre la oscuridad, los truenos y las conversaciones intelectuales que moldearon una de las obras más revolucionarias del siglo XIX. En ese momento, quizá no imaginaba que estaba dando vida a una criatura que trascendería generaciones, ni que su historia de horror y humanidad se convertiría en un espejo eterno del alma humana. Pero lo hizo. Y más de dos siglos después, Frankenstein sigue latiendo.

Guillermo del Toro lo sabe. Lo siente. Lo honra. Desde hace años, el director mexicano soñaba con reimaginar la historia de Shelley, y hoy, ese sueño cobra forma, color y textura. Su versión de Frankenstein no es solo una película: es una obra poética, oscura y profundamente emocional. Es un diálogo entre el pasado y el presente, entre la autora y el cineasta, entre la creación y la destrucción.

El universo de Del Toro siempre ha sido un refugio para lo que otros llaman monstruoso. Desde Cronos hasta El laberinto del fauno, ha demostrado que el horror puede ser hermoso, que el miedo puede tener alma, y que las criaturas  esas que la sociedad teme o rechaza  pueden ser los personajes más humanos de todos. En Frankenstein, esa filosofía alcanza su máxima expresión.

Desde el primer plano, la película respira como un sueño gótico. Los escenarios parecen esculturas vivas, los colores dialogan entre sí como si fueran emociones, y cada detalle está cargado de un simbolismo que trasciende lo visual. La leche, el rojo intenso, las cicatrices sobre la piel de la criatura: todo tiene un sentido. Nada es casual. Todo fue pensado como si cada elemento formara parte del alma misma de la historia

Del Toro siempre ha sido un maestro de la forma, pero aquí demuestra también su dominio del fondo. En su versión, el Frankenstein de Mary Shelley no es solo una fábula sobre la ciencia y la creación; es una meditación sobre el ego, la pérdida, la venganza y la búsqueda de identidad. El director convierte el mito en un espejo emocional donde se reflejan la culpa, la necesidad de ser amado y el terror de ser rechazado por quien te dio la vida.

El elenco es, simplemente, deslumbrante. Oscar Isaac, Jacob Elordi y Mia Goth se sumergen en sus papeles con una entrega que se siente cruda y honesta. Isaac encarna a un Víctor Frankenstein obsesionado con desafiar los límites de la naturaleza, pero atormentado por su propio reflejo. Mia Goth, magnética y frágil, aporta una presencia etérea, casi fantasmal, que recuerda a las musas trágicas de las novelas victorianas. Y Jacob Elordi, como la criatura, alcanza un nivel de vulnerabilidad pocas veces visto en el cine de terror.

Su monstruo no es un ser grotesco. Es una figura que conmueve, que provoca ternura y miedo al mismo tiempo. Su rostro, aunque impactante, revela una humanidad que atraviesa la pantalla. Del Toro y el diseñador Mike Hill se alejaron del cliché visual del monstruo de tornillos y costuras para crear un cuerpo simbólico, casi sagrado. La herida en la costilla recuerda a las representaciones de Cristo, mientras que la sección cuadrada sobre el corazón representa la manipulación de lo que debería ser puro. El cuerpo de la criatura se convierte en un lienzo de dolor, una metáfora del alma rota que intenta recomponerse.

La fotografía es una obra maestra por sí misma. Los tonos dorados contrastan con el frío del acero, la penumbra se mezcla con el resplandor de la luz natural, y el vestuario de texturas densas, bordados detallados y estructuras casi escultóricas convierte cada aparición en un cuadro barroco. Nada en la película está puesto al azar. Cada encuadre es una declaración estética y emocional. Del Toro no filma, compone. No ilumina, revela.

Pero más allá de su belleza formal, Frankenstein es una historia contada con dos almas. En la primera mitad, escuchamos la voz de Víctor Frankenstein, el creador que busca justificar su ambición y sus errores. En la segunda, la narrativa cambia: es la criatura quien toma la palabra, quien narra su propio dolor, su desolación y su ira. Lo que parecía una historia de horror se transforma entonces en una meditación sobre la verdad, la culpa y la redención. La pregunta deja de ser “¿quién es el monstruo?” para convertirse en “¿quién tiene derecho a crear y a abandonar?”.

Esta dualidad narrativa es uno de los mayores aciertos de la película. Del Toro no juzga, observa. No elige bando, construye puentes. El resultado es una experiencia cinematográfica que invita a mirar hacia adentro, a reconocer las propias sombras y las cicatrices que el mundo nos deja.

Guillermo del Toro no busca asustar; busca conmover. Su terror es introspectivo, lleno de melancolía y de una belleza trágica que duele. Como Shelley, entiende que lo monstruoso no está en las costuras del cuerpo, sino en las grietas del alma. Y en esas grietas, paradójicamente, habita la luz.

Frankenstein no es solo una adaptación fiel: es una reinvención íntima. Es Del Toro hablando con Shelley a través de los siglos, uniendo sus voces en un mismo corazón palpitante. Tal vez no sea su película más redonda El laberinto del fauno sigue siendo su obra cumbre, pero sí es una de las más personales y emocionalmente potentes de toda su filmografía.

Verla en pantalla grande no es una recomendación, es una necesidad. Porque solo en la oscuridad del cine, envueltos por la magnitud de sus imágenes, se puede sentir la grandeza de esta tragedia gótica. Es un recordatorio de que el arte, como la vida, nace de la imperfección, del deseo, del miedo y del amor.

Estrena en cines el 23 de octubre, y llegará a Netflix el 3 de noviembre. Hasta entonces, solo queda prepararse para mirar a los ojos de una criatura que, más que un monstruo, es un reflejo de todos nosotros.

suscríbete al boletín

Únete a nuestro boletín y recibe
lo último en Moda y acceso a
promociones especiales.

Compartir en :
WONDERLA RECOMIENDA
TENDENCIA

Erling Haaland lleva semanas siendo uno de los nombres más repetidos del Mundial 2026. Goles, récords, titulares, memes. Pero mientras el delantero noruego acapara todas las cámaras dentro del campo, hay una persona que lo acompaña con discreción. Su nombre es Isabel Haugseng Johansen, tiene 22 años, y el Mundial la convirtió, casi sin quererlo, en uno de los rostros más buscados de estas semanas.

Un pueblo pequeño

Para entender a Isabel hay que entender Bryne, una localidad costera del suroeste de Noruega con poco más de doce mil habitantes y un club de fútbol, el Bryne FK, que fue el punto de partida de dos carreras muy distintas. Haaland creció ahí y dio sus primeros pasos en ese club antes de que el mundo supiera quién era. Isabel también jugó en el equipo femenino del Bryne FK, donde fue considerada una de las promesas del mediocampo local.

Se conocieron siendo adolescentes, compartiendo canchas en el mismo pueblo. Fue ella quien dio el primer paso. «Me envió un mensaje. Jugaba en el mismo club que yo», contó Haaland al canal noruego NRK en noviembre de 2025. Isabel lo confirmó con una versión que tiene su propia gracia: «Me gustó primero su mejor amigo, pero cuando le vi a él, cambié de opinión. Creo que es el destino.»

La decisión de no existir públicamente

Lo que hace distinta a su historia de amor es lo que han decidido hacer. Ambos mantienen su vida amorosa fuera de las redes sociales. En una industria donde las parejas de los futbolistas más famosos del mundo construyen carreras paralelas frente a las cámaras, Isabel optó por el camino contrario.

La decisión se intensificó en diciembre de 2024, cuando nació su hijo Odín. Ambos acordaron mantener al niño completamente alejado del ojo público, sin fotos, sin publicaciones, sin apariciones. Actualmente, Isabel vive en Manchester junto a Haaland, acompañando su carrera en el City desde la distancia que ella misma eligió.

Perfil bajo, vida alta

Fuera del fútbol y de los focos, Isabel trabaja en el mundo de la moda y pasa la mayor parte del tiempo entre Manchester y Noruega. Su convivencia con Haaland, según él mismo contó en el programa The Rest Is Football, es tan cotidiana como la de cualquier pareja: «Mi esposa dijo que estaba harta del fútbol, que lo vemos todo el tiempo.» Para equilibrar, cocinan juntos y juegan videojuegos.

Su relación está lejos del glamour que rodea a otras parejas de su entorno. Esa sencillez es, precisamente, lo que más llama la atención de Isabel Haugseng Johansen. En un mundo donde la fama de Haaland podría haberle abierto todas las puertas que quisiera, ella eligió mantener su distancia. Sin embargo, el Mundial 2026 las abrió un momento, casi por accidente. Lo que haga con eso, como todo lo demás en su vida, lo decidirá ella sola.

Dua Lipa y Callum Turner oficializaron su amor el pasado 31 de mayo en una ceremonia civil en Londres, pero los festejos apenas estaban comenzando. Días después, la pareja fue fotografiada en Palermo, Sicilia, donde todo apunta a que se prepara una celebración más grande y especial, rodeada de familiares, amigos cercanos y algunos nombres importantes del mundo del entretenimiento. La expectativa no ha tardado en crecer, y los medios de todo el mundo tienen los ojos puestos en la isla.

La relación entre la cantante británico-albanesa y el actor se hizo pública en 2024 y, desde entonces, ambos han sabido mantener su vida personal lejos de los reflectores. Perfil bajo, pocas declaraciones y mucha discreción: esa ha sido su fórmula. Pero una boda de esta magnitud es difícil de pasar por alto. Según reportes internacionales, la pareja habría elegido algunos de los espacios históricos más icónicos de Sicilia para recibir a sus invitados, aunque los detalles oficiales siguen siendo escasos, tal como a ellos parece gustarles.

Una ciudad dividida

La llegada de Dua Lipa y Callum Turner a Palermo no ha dejado indiferente a nadie. Quienes trabajan en el turismo y el comercio local ven en el evento una gran oportunidad: cobertura mediática, visibilidad y el movimiento económico que genera una celebración de este nivel. Sin embargo, no todos comparten el entusiasmo. Otros residentes han expresado su incomodidad ante las restricciones temporales que inevitablemente acompañan a este tipo de eventos de alto perfil.

El debate no es nuevo ni exclusivo de Palermo. Cada vez más destinos turísticos europeos se enfrentan a la misma pregunta: ¿cómo encontrar el equilibrio entre los beneficios económicos que traen los grandes eventos y el impacto real que tienen en la vida cotidiana de quienes viven ahí? Es una conversación que, por ahora, no tiene una respuesta sencilla.

Palermo, un destino cada vez más atractivo para las celebridades

La elección de Palermo también habla del momento que vive la región. En los últimos años, Sicilia se ha posicionado como uno de los escenarios preferidos para bodas exclusivas, producciones audiovisuales y encuentros privados entre figuras internacionales. No es casualidad: uno de los espacios elegidos para los festejos es la Villa Valguarnera, en Bagheria, una mansión barroca del siglo XVIII que Condé Nast Traveler describe como «el escondite más romántico de Sicilia» y que se usó com locación para la miniserie de Netflix basada en El Gatopardo.

Los festejos continúan y Dua Lipa, que ya ha demostrado tener muy buen ojo para la estética en todo lo que hace, parece haber encontrado en Sicilia el escenario perfecto para uno de los momentos más importantes de su vida

Carolina Ramírez compartió con sus seguidores una de las noticias más importantes de su vida personal: el nacimiento de su primer hijo. La actriz colombiana, reconocida por producciones como La reina del flow, confirmó la llegada del bebé a través de sus redes sociales con un mensaje breve que rápidamente generó miles de reacciones.

“Soy mamá de SUR”, escribió la intérprete para anunciar el nacimiento del niño, ocurrido el 2 de junio. Con esa publicación también reveló el nombre elegido junto a su pareja, el productor argentino Martín Cornide. 

Una maternidad esperada a su propio ritmo

La noticia marca un momento especial para Ramírez, quien se convirtió en madre a los 42 años después de haber mantenido gran parte del embarazo lejos de la exposición pública. Aunque confirmó la gestación a comienzos de este año, la actriz optó por vivir el proceso con discreción y compartir los detalles únicamente cuando lo consideró oportuno.

Durante los últimos meses, la artista había mostrado algunos momentos de esta etapa, incluida su aparición en los Premios Platino, donde asistió con más de ocho meses de embarazo. Aquella imagen se convirtió en una de las últimas postales públicas antes del nacimiento de su hijo.

El significado detrás de Sur

El nombre del recién nacido despertó la curiosidad de sus seguidores desde el primer momento. Aunque la pareja no ha ofrecido una explicación extensa, la elección parece estar alineada con la visión espiritual que ambos han compartido en distintas ocasiones.

Cornide acompañó el anuncio con un mensaje en el que detalló algunos datos del nacimiento, entre ellos el peso y la estatura del bebé. También utilizó un lenguaje simbólico para describir la llegada de Sur, reflejando una perspectiva que ha estado presente en diferentes momentos de la relación.

Las primeras fotografías difundidas muestran a la actriz junto al recién nacido en las horas posteriores al parto. Sin exponer completamente la imagen del bebé, la pareja decidió compartir algunos instantes íntimos de este nuevo comienzo familiar.

 

Entre el éxito profesional y la vida familiar

La llegada de Sur coincide con una etapa de gran visibilidad para Carolina Ramírez. En los últimos años, la actriz ha consolidado una carrera que la convirtió en una de las figuras más reconocidas de la televisión colombiana, especialmente por su papel de Yeimy Montoya en La reina del flow.

Ahora, mientras continúa ligada a proyectos profesionales y mantiene una sólida conexión con su audiencia, la intérprete suma un nuevo rol a su historia personal: el de madre.

La noticia fue recibida con mensajes de felicitación de seguidores, colegas y figuras del entretenimiento, quienes celebraron junto a ella el inicio de una etapa que, según había expresado anteriormente, llegaría cuando sintiera que era el momento indicado.

REGISTRATE O INICIA SESIÓN

En base a nuestro interés legítimo en identificar de manera única a los usuarios que navegan por los portales, comprobaremos si la identificación que nos indicas ya existe en uno de nuestros registros y la usaremos para identificarte también aquí. Si no deseas seridentificado de forma  única, utiliza un identificador distinto.

Tu revista favorita

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

Manténgase al día con nuestras
últimas novedades.