Un dramático incidente se registró este jueves en el templo Palsi Supo, en la India, donde una avalancha humana dejó decenas de heridos y generó escenas de caos entre los miles de devotos que acudieron al lugar con la esperanza de que sus deseos se hicieran realidad.
El templo, conocido por su popular creencia de que concede peticiones espirituales y terrenales a quienes lo visitan, recibe diariamente a grandes multitudes. Sin embargo, la afluencia de este jueves superó cualquier previsión.
La reja colapsó y desató el desastre
De acuerdo con las autoridades locales, el incidente ocurrió cuando una pesada reja de hierro, instalada para organizar la extensa fila de fieles, cedió ante la presión de la multitud. El colapso provocó que cientos de personas se empujaran involuntariamente y cayeran unas sobre otras, generando una avalancha humana en cuestión de segundos.
Videos difundidos en redes sociales muestran a devotos atrapados entre la multitud, gritos de auxilio y a varias personas siendo arrastradas mientras intentaban ponerse a salvo.

Heridos trasladados a hospitales
Equipos de emergencia, junto con la policía local, se desplazaron rápidamente hasta el templo para auxiliar a los heridos, muchos de ellos con contusiones, fracturas y signos de asfixia por la presión de la multitud. Varias ambulancias fueron desplegadas para trasladar a los afectados a hospitales cercanos.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado que no hay víctimas mortales, aunque algunos heridos permanecen en observación por la gravedad de sus lesiones.
Investigación en curso y medidas de seguridad
Frente al impacto del incidente, el gobierno local anunció la apertura de una investigación oficial para esclarecer responsabilidades, evaluar posibles fallos en la infraestructura del templo y reforzar los protocolos de seguridad.
Expertos han señalado que la gestión de grandes multitudes en espacios religiosos continúa siendo un reto en diversas regiones de la India, donde templos y santuarios atraen diariamente a miles de fieles.
Mientras tanto, el templo Palsi Supo permanece bajo vigilancia policial y se espera que en los próximos días se determinen nuevas medidas para evitar que un episodio similar vuelva a ocurrir en un lugar donde la fe reúne a multitudes.




