Jaime VandenBerg rompe el silencio y revela cómo desfiló en traje de baño ante millones de espectadores mientras ocultaba su dulce espera. «El mundo no lo sabía», asegura la reina que hizo historia en Tailandia.
El certamen de Miss Universe 2025, celebrado en las exóticas tierras de Tailandia, será recordado por mucho más que la coronación de la mexicana Fátima Bosch. En este 2026, una noticia ha sacudido los cimientos del concurso de belleza más importante del planeta: Jaime VandenBerg, la espectacular representante de Canadá, ha confesado que durante la gran final no estaba sola sobre el escenario. Mientras deslumbraba al jurado y lograba clasificar en el Top 30, la modelo llevaba cuatro meses de embarazo.

El secreto mejor guardado de Tailandia
A través de una revelación sin precedentes en sus redes sociales, la reina canadiense dejó boquiabiertos a sus seguidores al mostrar el contraste entre su figura estilizada en la pasarela y su actual tercer trimestre de gestación. “Lo que el mundo no sabía: tenía 16 semanas de embarazo cuando competí en traje de baño”, confesó Jaime.
La noticia ha causado un revuelo total, pues nadie pudo adivinar su estado durante los desfiles en bikini. Para la modelo, participar en esas condiciones no fue solo un reto físico, sino la realización de un sueño que alguna vez creyó inalcanzable. “Llevando la vida mientras vivía un sueño que creí imposible”, añadió emocionada, marcando un hito en la evolución de las reglas del certamen que ahora permiten la participación de mujeres en distintas etapas de su vida personal.
¿Renunciar al sueño? El dilema de una reina
Sin embargo, el camino hacia la final no fue sencillo. Al enterarse de su embarazo tras ganar el título nacional, Jaime se enfrentó a un torbellino de dudas. La presión social y el miedo a las críticas casi la llevan a entregar la corona antes de viajar a Asia. “Consideré seriamente renunciar. Me preguntaba si sería capaz, si estaría demasiado cansada o si enfrentaría reacciones negativas”, reveló con total honestidad.
Fue su red de apoyo y una conversación clave con su médico lo que cambió su perspectiva. Al recibir el certificado de salud necesario para competir, su doctor le dio una lección que hoy comparte con el mundo: “El embarazo no es una enfermedad”. Esa simple frase le devolvió la fuerza para representar a su país y demostrar que la maternidad no es el fin de la ambición, sino una nueva y poderosa etapa.

Un símbolo de resiliencia y empoderamiento
Jaime VandenBerg no solo llegó a Miss Universe para lucir un vestido de gala; su misión era mucho más profunda. Como sobreviviente de violencia de género, su plataforma siempre ha buscado inspirar a otras mujeres a superar la adversidad. Para ella, quedar entre las 30 mejores del universo estando encinta es el testimonio definitivo de la fortaleza femenina.
“Espero que esto demuestre que el embarazo no es una limitación. Puedes soñar a la vez”, reflexionó la modelo, quien ahora se prepara para recibir a su bebé junto a su pareja, el banquero Aaron Hernández. Con este anuncio, Jaime se despide de su reinado no solo como una reina de belleza, sino como la primera mujer en portar la banda de Miss Canadá mientras se preparaba para la misión más importante de su vida: ser madre.
En un 2026 donde los estereotipos se siguen rompiendo, la historia de Miss Canadá queda grabada como un recordatorio de que la valentía de alzar la voz y la perseverancia son las verdaderas coronas de una mujer.




