En un Madrid que ya se prepara para cerrar el año entre balances y despedidas simbólicas, una fiesta privada organizada por PATRÓN Tequila reunió el pasado 28 de noviembre a dos de los rostros más reconocidos de la ficción española actual: Ester Expósito y Arón Piper. La actriz y el actor —que compartieron pantalla en Élite y hoy siguen brillando en proyectos cinematográficos, musicales y de proyección internacional— coincidieron en un encuentro concebido para brindar por los hitos que han marcado sus carreras durante los últimos meses.
Un encuentro íntimo para celebrar un año que marcó su trayectoria
La celebración, realizada en un espacio reservado del centro de Madrid, reunió a figuras clave del ámbito creativo español. Con una mezcla de cultura mexicana —como guiño a la tradición tequilera— y la estética nocturna madrileña, el evento apostó por un ambiente elegante, envolvente y pensado para compartir entre amigos y colaboradores cercanos. La propia organización describió la velada como un homenaje a “momentos que se elevan por encima de lo ordinario”, un espíritu que se reflejó en cada rincón: desde la iluminación cálida hasta la música en directo y los cócteles creados especialmente para la ocasión.
Allí, entre conversaciones cruzadas y brindis, Expósito y Piper compartieron impresiones sobre un año que ambos consideran determinante en sus carreras.
Ester Expósito: “He vivido momentos que nunca olvidaré”
La actriz madrileña, una de las figuras españolas más influyentes dentro y fuera del país, hizo un balance de su 2025 marcado por rodajes, estrenos y viajes internacionales.
“Este año ha estado lleno de proyectos y retos emocionantes, y he tenido la suerte de trabajar con equipos increíbles y vivir momentos que nunca olvidaré”, señaló durante la velada.
Expósito explicó que el encuentro era una forma de agradecer y celebrar con quienes la han acompañado en una agenda frenética:
“No hay mejor manera de celebrar haber alcanzado nuevas metas que con PATRÓN Tequila, mis amigos y las personas que me han apoyado en cada paso del camino”.
Su cóctel personalizado —la “Margarita de Ester”— combinó PATRÓN Silver, licor de maracuyá, lima y un toque de sirope de agave: una mezcla fresca, afrutada y limpia que reflejaba su estilo personal.

Una mezcla de gastronomía, música y estética mexicana
El menú maridó cocina española contemporánea con PATRÓN EL ALTO, un tequila elaborado mayoritariamente con Extra Añejo y protagonista de los brindis de la noche. La fiesta reunió a reconocidos asistentes como Paco León, María León y Joel Sánchez, quienes compartieron mesa en un ambiente distendido y celebratorio.
La noche avanzó entre actuaciones en directo y los sets de DJs como Jean, Edgar Kerri y Mygal, que dieron paso a una atmósfera cada vez más festiva. El espacio, decorado con referencias a México y a la vibrante vida nocturna madrileña, sirvió para reforzar el mensaje central del encuentro: celebrar lo vivido antes de que el calendario vuelva a comenzar.
Arón Piper: “Una oportunidad para hacer una pausa”
Para Arón Piper, cuyo año ha estado marcado por el lanzamiento de un nuevo álbum y proyectos cinematográficos en Europa, la celebración llegó en un momento clave:
“Entre el lanzamiento de mi álbum y mis nuevos proyectos, este ha sido un año decisivo”, aseguró.
“Estoy agradecido de haber podido disfrutar de una noche especial, una oportunidad para hacer una pausa y celebrar con las personas que quieres”.
Su cóctel creado a medida, el “Especial de Arón”, combinaba PATRÓN El Cielo con mango, hibisco y ginger beer: una mezcla de carácter tropical pensada para reflejar su faceta musical y su versatilidad artística.
Una celebración para cerrar el año entre amigos y proyectos
Más allá de sus invitados más mediáticos, la fiesta funcionó como una declaración de intenciones para la marca, que buscó elevar una reunión íntima a un espacio donde el trabajo realizado y los logros personales adquirieran un sentido compartido.
La velada concluyó con un mensaje implícito: los ciclos se cierran mejor cuando se celebran juntos. Y en esta ocasión, Madrid fue el escenario perfecto para que dos de sus talentos más internacionales brindaran por un año que, sin duda, marcó un antes y un después en sus trayectorias.




